Uno de los mayores problemas de salud en el mundo moderno es la falta de sueño. Puede ser difícil conciliar el sueño por la noche, y aún más difícil dormir profundamente hasta la mañana siguiente, lo que puede hacer que te sientas cansado, agotado y estresado. Lo peor es cuando esto te lleva a adquirir malos hábitos de sueño que lo hacen aún más difícil.

Afortunadamente, estos malos hábitos pueden romperse. Siempre hay medidas que puedes tomar para mantenerte bien descansado. Si sientes que no estás durmiendo lo suficiente, te presentamos algunos consejos y trucos que te ayudarán a conseguir tus ocho horas de sueño.

¡Apaga el celular!

Una de las mayores señales que tu cerebro interpreta como una indicación para mantenerte despierto y alerta es la luz brillante. Puedes apagar todas las luces y cerrar las cortinas, pero todo será en vano si antes de dormir estás pegado al teléfono.

Esto también aplica para todos los dispositivos con pantalla; tu cerebro interpreta la luz que emiten como una señal para mantenerte despierto, por lo que te resultará más difícil conciliar el sueño. Trata de apagar el teléfono, la computadora y el televisor una hora antes de acostarte para que te sea más fácil quedarte dormido.

Evita tomar antes de acostarte

Si quieres tener la mejor noche de sueño, trata de no beber alcohol antes de acostarte. Te ayudará a relajarte, pero no a quedarte dormido. Una vez que los efectos de la bebida desaparecen en medio de la noche, es mucho más probable que te despiertes.

Esto también ocurre con otras bebidas. Cualquier cosa con cafeína es mala idea, y esto incluye café, té y muchas bebidas gaseosas. Incluso el chocolate caliente que se apetece por la noche es mala idea, ya que todo ese azúcar le dará a tu cuerpo mucha energía que no necesita en la cama. Limítate a tomar agua para tener más probabilidades de pasar una noche reparadora.

Ten una hora regular para acostarse

Establece una hora regular para acostarte. Gran parte de tu rutina diaria está determinada por tu reloj corporal interno; sin embargo, el tuyo podría alterarse si tu patrón de sueño es irregular. Básicamente, el reloj calcula cuándo es el momento de sentirse cansado y cuándo debe estar despierto y alerta.

Sin embargo, solo puede aprender basándose en tu rutina. Si la hora en la que te acuestas varía bastante de una noche a otra, es posible que tengas dificultades para dormir, ya que tu cuerpo no sabe cuándo es momento de tener sueño. Si te propones ir a la cama y despertarte a la misma hora cada día, te resultará mucho más fácil.

Ejercicio

No es de sorprender que las personas que se ejercitan con regularidad tienen mejores noches de descanso. Unos cuantos minutos de ejercicio ligero cada día pueden ser suficientes para lograr tus ocho horas de sueño.

Debes asegurarte de no hacerlo poco antes de irte a dormir. Ejercitarte, especialmente si optas por algún tipo de ejercicio extenuante, puede liberar adrenalina que te mantiene despierto y listo para la acción. Asegúrate de haber dejado de sudar unas horas antes de acostarte para que obtengas el máximo beneficio de tu actividad física.