El dinero se puede colgar como una nube gris incluso en el día de bodas más soleado. Ahora serán los dos manejando el dinero juntos, lo cual puede duplicar cualquier angustia que haya habido antes; habrá enfrentamientos y desacuerdos. Dado que el dinero es una de las causales comunes de falla matrimonial, es aconsejable dejar de lado la incomodidad y lidiar con el tema antes de decir «Sí, acepto».

Pasa a menudo que a uno de los cónyuges le gusta derrochar mientras que al otro no le gusta gastar – incluso esta diferencia puede haber sido parte de lo que los atrajo el uno al otro al principio. En las películas eso sirve para una gran comedia, pero en la vida real, puede ser una gran tragedia. Cualquier diferencia que tengan en la forma en que manejan el dinero se amplificará después, sin importar qué tipo de unión elijan tener. Esas diferencias no se resolverán mágicamente por sí solas, sino que más bien como por arte de magia pueden arruinar sus vidas, a veces de forma muy rápida y fácil, y dejarlos con un legado amargo de ira y lecciones aprendidas a las malas.

Temas Financieros que las Parejas Jóvenes Deben Discutir antes del Matrimonio

Deben tener «la charla» mucho antes de contraer matrimonio, incluso antes de comprometerse. Con suerte, los dos futuros cónyuges tendrán los mismos puntos de vista sobre el dinero, pero hay una gran posibilidad que no sea así, incluso si en los otros aspectos hacen una buena pareja. Es probable que se pongan a la defensiva y se sientan con derecho a mantener sus hábitos financieros sin ver el mérito de los hábitos de la pareja.

¿En qué les gusta gastar su dinero?

¿Pueden esperarse en recibir gratificación si fuera necesario?

¿Cómo van a planear los gastos grandes?

Formúlense estas preguntas:

  • ¿Qué significa el dinero para ustedes? ¿Cuál es su verdadero uso?
  • ¿En qué les gusta gastar su dinero?
  • ¿Cuáles son sus prioridades con el dinero?
  • ¿Cuáles son sus metas financieras a largo plazo y a corto plazo?
  • ¿Pueden esperarse en recibir gratificación si fuera necesario?
  • ¿Qué deudas tiene cada uno?
  • ¿Cómo van a pagar los gastos recurrentes como los recibos mensuales? ¿Los deberían compartir?
  • ¿Cómo van a planear los gastos grandes?
  • ¿Qué harían si uno de los dos no pudiera cubrir su parte de los gastos?
  • ¿Cuántos y qué tipo de seguros necesitan?
  • ¿Quieren tener cuentas bancarias y/o tarjetas de crédito compartidas?
  • ¿Qué otros activos e inversiones van a tener juntos y cuáles por separado?
  • ¿Qué tipos de planes de jubilación deberían tener? ¿Cuánto van a cotizar en cada uno por año?
  • ¿Quiénes van a ser lo beneficiarios de sus diferentes cuentas?
  • ¿Tienen un testamento, una fiducia o alguna otra herramienta de planeación estatal para proteger su capital?
  • ¿Qué tipo de vivienda quieren tener? Si quieren tener su propia vivienda, ¿cómo van a financiarla?
  • ¿Cuántos hijos quieren y cuándo quieren tenerlos?
  • ¿Quieren firmar capitulaciones matrimoniales?
  • ¿Se beneficiarían si tienen la ayuda de un asesor financiero?

Deben comentar sus respuestas a estos interrogantes y ser honestos, escribir las respuestas si es necesario pues servirán de fundamento para sus planes monetarios para el resto de la vida. Revisarlas con alguna periodicidad si se necesita y agregar preguntas adicionales si es necesario.

Revisar su historial crediticio

Pocas cosas pueden matar el brillo posterior a la luna de miel como descubrir que uno de los cónyuges tiene una gran mancha en su historia crediticia. Ambos deben revisar su historial de crédito antes del gran día, y luego revisarlos por lo menos una vez al año. Un mal puntaje de crédito puede arruinar la capacidad de lograr una hipoteca u otro préstamo importante. Junto con sus historiales crediticios, averigüen con anticipación qué deudas tiene cada uno. Diseñen un plan para pagar sus deudas y establezcan un plan de ahorro para ayudarse a cumplirlo. Las deudas pueden corroer cualquier relación hasta matarla.

Si uno de los dos es del tipo crítico cuando se trata de dinero, en lugar de eso debe ser imparcial mientras escucha la filosofía del dinero del otro. Lo más probable es que él o ella también tenga problemas con el enfoque del otro.

Pasos Financieros que Deben Tomar los Recién Casados

Una vez se termine la luna de miel, pueden volver a enfrentar la realidad. Deberían terminar los pasos de planeación financiera que comenzaron antes de casarse. Idealmente se habrán hecho varias preguntas importantes, habrán aclarado sus deseos y metas, y habrán hecho planes concretos con respecto al dinero.

Hablar sobre las finanzas de forma regular.

Es importante tener un presupuesto al comienzo porque puede haber muchos gastos desapercibidos que de otra forma no se identificarían.

Considerar un software financiero.

Éstas son algunas de las principales tareas que los recién casados deberían realizar:

Revisar su cobertura de seguros

Sus necesidades pueden ser diferentes en el matrimonio. Deben asegurarse que tengan la cobertura de seguros apropiada. También es probable que tengan que cambiar los beneficiarios de algunas pólizas.

Analizar tener cuentas compartidas

A algunas parejas les gusta poner todo su dinero en cuentas conjuntas para facilitar su uso. Otras afirman que tener cuentas separadas mantiene la paz. Otras usan un enfoque híbrido – una o más cuentas compartidas para fines específicos como los gastos del hogar, mientras mantienen cuentas separadas para uso personal.

Llevar a cabo reuniones financieras frecuentes

Hablen acerca de sus finanzas de forma regular ya sea mensual o trimestralmente. Mantengan una lista actualizada de temas financieros, retos y puntos conflictivos. Hagan un plan detallado para lograr sus objetivos financieros que incluya las fechas objetivo, métodos para financiarlos, seguimiento y planes para la resolución de problemas. Un beneficio adicional de reunirse regularmente es que los puede preparar para los problemas que puedan surgir en el futuro. Hagan esa revisión de forma periódica y establezcan para sí mismos una buena recompensa para después de la reunión, de forma que se acostumbren a esperarlas.

Si todo esto parece desalentador, no se desanimen. Pueden considerar consultar a un asesor financiero profesional para que los guíe hacia sus objetivos. El asesor los puede ayudar a seleccionar inversiones que sean adecuadas para sus metas. Si se cumple el peor escenario, consideren ver a un consejero matrimonial que sea bien versado en asuntos financieros conyugales.

Determinar quién va a pagar los recibos

A menudo, a una persona le gusta estar a cargo de las finanzas y hace un buen trabajo mientras que la otra lo detesta. Está bien, pero en caso de que quien paga los recibos esté incapacitado, el otro debe saber cómo intervenir. Mantengan un plan escrito de cómo se pagan los recibos, con qué frecuencia, a quién y dónde se guardan los registros. Un software financiero puede ayudar con eso.

Crear un presupuesto

La mayoría de las personas odian los presupuestos, pensando que pueden arreglárselas sin ellos. Si bien muchos pueden prescindir de ellos, la gente también pierde dinero aquí y allá sin darse cuenta, y todo eso suma. Un presupuesto es especialmente importante al comienzo del matrimonio porque puede haber muchos gastos incógnitos que de otro modo pasan desapercibidos, hasta que estalla una gran pelea. Si tienen algunas compras importantes en camino, un presupuesto les ayudará a establecer un plan de ahorro para poder pagarlas. Intenten ceñirse al presupuesto por un tiempo, al menos hasta que desarrollen el hábito de monitorear su flujo de efectivo.

Considerar un software financiero

Muchas parejas usan uno de los productos de software financiero disponibles. Uno de los muchos beneficios de este software es que puede proporcionar radiografías y pronósticos del estado financiero, los cuales son útiles para la planeación financiera. Indaguen un poco para tener idea de lo que cada programa ofrece.

Errores de Dinero que Cometen las Parejas Jóvenes

Muchos desastres monetarios se cuentan a los amigos al lado de una bebida y aunque los amigos ofrecen mucho apoyo, no pueden hacer mucho para ayudar con el problema. A menudo, la pareja en cuestión ya se ha separado y son mayores y más sabios. A veces ya aprendieron su lección y han hecho planes para usar mejor sus finanzas, pero a veces aún no lo han hecho. A veces repiten los viejos errores una y otra vez hasta que la muerte los separa de lo poco que les queda.

Error: No hablar con anticipación.

Error: Tener secretos de dinero.

Error: Jugar a controlar.

Estos son algunos de los errores más comunes de las parejas con respecto a las finanzas:

  • No tener «la charla» desde el principio. No comunicarse al comienzo puede establecer un patrón de evasión que genera problemas en el futuro.
  • No comunicarse regularmente sobre los asuntos de dinero. La falta de comunicación regular es la caída de una relación en muchas formas. Nuevas preocupaciones y conflictos surgen naturalmente con el tiempo; y si no se enfrentan, pueden convertirse en llagas supurantes. Peor aún, pueden comenzar a manejarse a través de formas turbias de manipulación.
  • No tener metas claras con métodos claros para alcanzarlas. El no tener metas claras y un plan de acción puede resultar en desperdicio de dinero; y también puede dar lugar a peleas y malentendidos. El tener metas claras requiere comunicarse regularmente entre sí.
  • No tener un presupuesto. Este es uno de los errores más comunes. No tener un presupuesto puede generar problemas no solo de inmediato, sino incluso años en el futuro.
  • Guardar secretos de dinero. Los secretos de dinero incluyen tener planes que no se compartan con la pareja. También incluyen guardar reservas ocultas de dinero y/o incurrir en gastos que se oculten de la pareja. A menudo estos secretos tienen razones increíbles como «Lo que no sabe no le hace daño» o «Créeme, evitará problemas peores en el futuro». Quizás, pero los secretos de dinero violan el espíritu de la honestidad, implican manipulación y pueden explotar después de años de guardar discreción.
  • Jugar a controlar. No se trata solo de una persona que se hace cargo de las finanzas, lo cual puede ser válido siempre que se acuerde y se comunique bien. Los juegos de control son una forma encubierta de abordar los desequilibrios de poder latentes en una relación. Los juegos pueden incluir negarle dinero a la pareja de manera sutil o mantener condiciones implícitas asociadas a préstamos pequeños, por ejemplo.
  • No planear para emergencias. Se debe reconocer que surgen emergencias. Si no están preparados con una forma de pagar esas emergencias, se puede causar una gran tensión, además del estrés emocional y monetario habitual. Se debe establecer un fondo de emergencias con gastos hasta para seis meses. Se puede ir apartando de alguna forma hasta que esté listo (un presupuesto ayuda); y mantenerlo en una cuenta que no pierda su valor.

Resumen sobre las Parejas Jóvenes y el Dinero

Como se señaló, sea cual sea la situación financiera de la pareja, siempre es mejor ser abiertos y honestos que ser tomados por sorpresa en un momento de estrés o crisis.

Las finanzas suelen ser la mayor fuente de discordia en una relación. Si no se discuten con antelación, pueden dañar la relación durante años y eventualmente destruirla. Usen las listas de chequeo y las sugerencias de este tutorial como guía para ayudarse a mantenerse abiertos y honestos sobre a dónde va el dinero.