Trabajar en una oficina no es muy bueno para tu salud. Mientras algunas personas trabajan al aire libre en tareas activas, tú pasas ocho horas al día sentado en un escritorio, quemando muy pocas calorías y lastimando tu espalda por estar encorvado frente a la computadora. Y además, tienes un suministro constante de galletas y pasteles de cumpleaños, estrés y un montón de gérmenes a los que estás expuesto por los resfriados de todos.

Pero no te preocupes, trabajar en oficina no significa que debas resignarte a una vida de mala salud. Hay mucho que puedes hacer para asegurarte de que estás en forma, saludable y llevas una buena dieta. Estos son nuestros principales consejos para evitar que sentarte en un escritorio te lleve a un estilo de vida poco saludable. 

Camina, camina, camina

Quizá pienses que no debes preocuparte por pasar demasiado tiempo sentado. Después de todo, haces ejercicio regularmente, así que sin duda estás recuperando todo ese tiempo sentado, ¿verdad? Desgraciadamente, no es así. Un estudio reciente publicado en la revista Crónicas de Medicina Interna encontró que los periodos prolongados de estar sentado reducen la expectativa de vida de una persona sin importar cuánto ejercicio haga.

De hecho, ya hemos escrito sobre esto; nuestra infografía, Sitting is the New Smoking (Sentarse es como fumar), muestra los riesgos para la salud que conlleva un estilo de vida sedentario. Con un título como ese, podemos deducir que se trata de un gran problema.

No te preocupes, puedes hacer algo al respecto. Una de las mejores medidas que puedes tomar para prevenir los problemas de salud asociados con el sedentarismo es caminar lo más que puedas. Si tienes que hacer una llamada, por ejemplo, ¿por qué no la haces desde tu teléfono móvil para que camines mientras trabajas?

Del mismo modo, trata de ser quien se ofrezca a ir a la tienda a comprar algún bocadillo o una tarjeta de cumpleaños de último momento para tu jefe. De esta forma harás una pausa en tu día, reduciendo la cantidad de tiempo continuo que permaneces sentado. 

Toma pequeños descansos

De hecho, es preferible tomar pequeños descansos tanto como sea posible, en lugar de reservar todo el tiempo para la hora de la comida. Esto no solo sirve para interrumpir el tiempo que pasas sentado y darte una excusa para caminar; también ayuda a corregir los problemas de postura y visión que pueden causar las horas de trabajo en la oficina todos los días.

Estar encorvado frente a la computadora durante largos periodos puede causar problemas de espalda, y mirar fijamente la pantalla todo el día puede ocasionar dolores de cabeza, fatiga ocular e incluso problemas de visión a largo plazo. La mejor manera de remediar esto es tomar un descanso de tu escritorio tan a menudo como sea posible.

Obviamente, no estamos promoviendo la holgazanería en el trabajo, pero en lugar de un solo horario de comida, sería mejor tomar diez descansos de cinco minutos a lo largo del día. Si se distribuyen uniformemente, reducirán la cantidad de tiempo que pasas encorvado y mirando una pantalla, dando a tu espalda y ojos la oportunidad de descansar. 

Medita

Uno de los grandes problemas de los trabajos de oficina es que tienden a estar asociados con altos niveles de estrés. Las presiones de tu trabajo, combinadas con la renuencia a admitir que atraviesas por una situación difícil, pueden causar mucha angustia mental y generar problemas de salud física, así como afecciones como la depresión.

Probablemente, la manera más efectiva de lidiar con esto es a través de la meditación. Si bien a largo plazo es mejor encontrar una forma de equilibrar la vida laboral y personal, la meditación es una buena opción para tratar el estrés a corto plazo. Si necesitas tomarte 15 minutos para calmarte, o simplemente necesitas un descanso de dos minutos para mejorar tu estado de ánimo, es una técnica excelente que puedes aprender.

Meditar no significa cruzar las piernas y entonar cánticos, por supuesto. Se trata más bien de concentrarte en tu respiración y en tu cuerpo, permitiéndote enfrentarte mejor al estrés. Hay un montón de guías para ello, e incluso aplicaciones como Headspace que te enseñan a meditar por cualquier razón.

Sal de la oficina para comer

Las oficinas pueden ser un paraíso para los gérmenes. ¿Tanta gente en un espacio pequeño, con aire reciclado, baños y cocina compartidos? Es una receta para el desastre. Las personas a menudo contraen virus en la oficina, y los colegas renuentes a tomar días de descanso cuando están enfermos no son de gran ayuda.

Para evitar ser víctima de esto, procura salir de la oficina tanto como puedas. La hora de la comida es una buena oportunidad, aunque como se mencionó anteriormente, es mejor no tomar una hora completa y en su lugar tener varios descansos más pequeños a lo largo del día.

Sin embargo, salir de la oficina y tomar un poco de aire fresco es una buena oportunidad para que tu sistema inmunológico se recupere y recibas la luz solar que tanto necesitas. No obstante, ¡no veas este tiempo como una oportunidad para comprar comida chatarra para el almuerzo!