Cuando se trata de perder peso, hacerlo no es tan fácil como quisiéramos. Aunque comer menos o con más consciencia y realizar más actividad física tienden a ser las bases de cualquier plan de pérdida de peso, no es un método infalible para todos.

Incluso si encuentras la mejor manera para controlar tu pérdida de peso y observar grandes resultados, existen trampas en las que puedes caer que pueden revertir todo tu esfuerzo y hacer que regreses a tus malos hábitos. Esto puede dificultar que regreses al buen camino, especialmente si observas que bajas de peso con más lentitud.

Por ello, ten mucho cuidado de las trampas en las que puedes caer y busca la manera de evitarlas. Aunque esto no te garantiza que tengas éxito con la pérdida de peso, puede ayudarte en tu intento.

No tener un motivo

Debido a que es difícil perder peso, es importante que tengas un motivo para que lo intentes; esto te ayudará a mantenerte concentrado y te llevará al éxito, además de que evitarás tentaciones que pueden dificultar tu pérdida de peso.

Tener una razón vaga o abstracta para querer bajar de peso, especialmente si estás tratando de perder una gran cantidad, puede significar que no tienes la motivación suficiente. No podrás recordarte por qué lo estás haciendo y todo el esfuerzo.

Mientras más específica sea tu razón, mejor. De esta manera, puedes utilizarla como meta en lugar de solo obtener una cifra más baja en la báscula.

Conservar tu ropa vieja

Si conservas ropa que te queda muy grande una vez que hayas perdido peso, en realidad, puede contribuir a que subas y bajes de peso durante un periodo extenso de tiempo. La vestimenta puede causar que tomes decisiones que te lleven a ganar peso, ya que sabes que todavía tienes ropa que puedes usar.

Incluso conservar la ropa vieja que te queda muy grande no es una buena idea, ya que estás consciente de que sigue ahí. En su lugar, arregla tu ropa para que puedas usarla en tu estado actual o deshazte de ella para que adquieras nuevos atuendos que le queden a tu nuevo cuerpo. Esto garantizará que te concentres en tu futuro en lugar de mirar hacia atrás, que puede afectar tu estado de ánimo.

El proceso de arreglar o deshacerte de tu ropa puede ser una señal de malos hábitos, entonces trata de seguir adelante con buenas vestimentas.

Limitarte

A lo mejor piensas que perder peso significa que tienes que evitar a toda costa tu comida favorita, y solo ceder a la tentación cuando te mueres por un chocolate. Esto quiere decir que es más probable que te des un atracón, lo que tendrá un impacto enorme en tus resultados.

En lugar de implementar el enfoque todo o nada, disfruta con moderación. Es una manera mucho más saludable de estar a dieta, ya que aún puedes disfrutar los alimentos sin percibir que existe una lista negra y, al mismo tiempo, observarás resultados. También te ayudará a adoptar hábitos saludables que pueden mantenerse a la larga.

Prestar toda tu atención a los alimentos

Tal vez ya hayas disminuido tus calorías y creado una dieta más saludable, pero si no te ejercitas, no obtendrás los mejores resultados posibles. Pensar que la pérdida de peso se trata únicamente de la comida es una de las trampas más críticas en la que puedes caer, lo cual puede significar que no obtienes resultados tan rápido como quisieras.

Así como te enfocas en tu alimentación, asegúrate de prestar atención en la cantidad de ejercicio y movimiento que haces al día. Esto no quiere decir que tengas que dedicar horas al gimnasio todos los días, sino que debes incrementar la cantidad de ejercicio con el tiempo para mantener a tu metabolismo trabajando arduamente.

Incluso caminar puede marcar una gran diferencia, entonces asegúrate de que tengas un plan de ejercicio, en lugar de solo concentrarte en los alimentos.